MI HIJO DICE PALABROTAS ¿QUÉ PUEDO HACER?

¿Sabéis que es de lo primero que aprenden los niños a la hora de hablar? La entonación. Al igual que cuando hablamos a un perro, no importa el contenido del mensaje, es decir, las palabras, sino el tono en que se digan. Probad sino a regañarles en un tono amable o hacerles carantoñas con un tono de voz enfadado.

Sin ánimo de comparar los niños con los perros, mi objetivo es hacer hincapié en que en el caso de las palabrotas, cuando las utilizamos usamos un tono diferente en la conversación, aunque no lo creamos, incluso diciendo más cosas entre medias y por eso el pequeño las capta ¿Os ha ocurrido que estáis hablando con otro adulto y aún así se enteran única y exclusivamente de la palabra malsonante? ¿Y si a eso le unimos una incorrecta reacción por nuestra parte, ya sea reírnos o regañarles? Tenemos los ingredientes perfectos para que el pequeño aprenda las palabrotas y más aún siendo “aceptadas” socialmente en los medios de comunicación.

Si dices o has dicho la frase “Mi hijo dice palabrotas”, aquí te dejo cuatro consejos para reducir este comportamiento:

  1. Predicar con el ejemplo: no me cansaré de decir que el ejemplo de un adulto hacia un niño es el más fuerte de los aprendizajes. No le exijamos algo si nosotros no lo cumplimos. Intenta en la medida de lo posible no decir palabras malsonantes cerca de ellos.
  2. Ignorar: vuelves de la escuela y ese día ha aprendido de algún compañero la palabra “tonta” y en cualquier momento tu hijo/a te la dice ¿Qué puedes hacer? La respuesta es nada. No te enfades ni le castigues. Tampoco te rías porque te haga gracia que con dos años diga esas cosas, simplemente continua con lo que estabas haciendo. De lo contrario, se dará cuenta de que la palabrota ejerce un poder sobre el adulto pues le genera un estado emocional. No le des más importancia de la que tiene. Quizá pueda estar media hora así, pero no hagas caso, continúa e incluso centra su atención en otra cosa. Terminará por olvidarse.
  3. Explicar: si dice palabras más fuertes, es conveniente explicarle que significan esas palabras y tratar de que entienda que con ellas puede llegar a herir los sentimientos de los demás.
  4. Alternativas: habrá veces en las que dice palabrotas para canalizar su enfado, así que en ese caso puedes ofrecerle alternativas para que pueda manifestar su ira. Por ejemplo con palabras menos fuertes como “jope”, “jovar” o “mecachís”.

Fuente: http://www.escueladesuperpadres.es/

CÓMO PONER NORMAS A LOS NIÑOS

Aunque a todos nos parece obvio el establecer unas normas a los niños, muchas veces el mal comportamiento del niño tiene su origen en la falta de pautas o porque éstas no son claras, concretas y su incumplimiento no tiene consecuencias. De hecho, la ausencia de normas y de unos límites durante la niñez repercute en el presente pero también en el futuro de los niños. Tampoco queremos que el hogar sea un cuartel militar con multitud de reglas, pero sí que son necesarias unas normas básicas, ya que cumplen estas funciones:

  1. Proporcionan seguridad a los niños, ya que saben claramente lo que sí pueden y no deben hacer.
  2. Facilitan que el niño prediga lo que va a ocurrir ante cierto comportamiento o situación. De lo contrario, cuando ante una misma conducta a veces se le riñe, otras no u otro día se le castiga severamente, es mucho más negativo para el niño y no consigue integrar que está bien y que está mal.
  3. Guían la conducta, es decir, saben el camino que tienen que elegir.

No es solo el hecho de que hayan normas, sino que también es importante que sean muy claras y concretas. Ante una situación cotidiana como ir a casa de un familiar, el adulto le dice al niño“Cuando lleguemos, quiero que te portes bien”. Pero ¿qué es portarse bien? ¿No moverse de la silla? ¿Poder jugar? ¿Estar callado?

Por eso, para que el niño pueda cumplir las normas y sepa qué puede hacer y qué no, es necesario que las normas sean:

  1. Claras y concretas: “Cuando lleguemos quiero que vayas de la mano hasta la puerta y si sacas algún juguete, lo recojas antes de irnos”
  2. Teniendo en cuenta las capacidades y edad del niño: siguiendo el ejemplo, si le ordenamos que esté sentando en la silla durante un largo rato en casa de un familiar, es posible y normal que se canse o se aburra y quiera levantarse. Es importante poner una norma que le sea posible cumplir.
  3. Establecer reglas que ambos padres estén de acuerdo y estén dispuestos a exigir.

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PORTARSE BIEN: CAUSAS DEL MAL COMPORTAMIENTO

¿Cuantas veces les decimos a los niños que tienen que portarse bien? ¿Verdad que es muy utilizada esta expresión? Pero la pregunta más importante que me planteo y les formulo a los padres es “¿Qué es portarse bien?”

Que cada persona considera de manera diferente lo que es “portarse bien” y además puede cambiar dependiendo de la situación (en el supermercado, en casa de un familiar, en el colegio, en casa, en un restaurante, etc.). Por lo tanto, sin darnos cuenta, todo solemos resumirlo en un “Cariño, hay que portarse bien”

Muchas veces, una de las causas de su mal comportamiento es debido a que no entienden cómo queremos que se comporten, ya que el término “portarse bien” no es tan claro para ellos como creemos. En el enlace siguiente podéis ver lo importante que es el lenguaje claro y concreto a la hora de poner normas.

Lo más recomendable es hablarles con claridad, palabras sencillas y frases cortas, dejándoles claro cómo queremos que se comporten en una situación concreta. Además, tenemos que tener en cuenta su edad y aquello que podemos exigirle. Os dejo un ejemplo que os puede servir sobre cómo hablarles claro y definir mejor el término “portarse bien”:

“Cuando lleguemos al supermercado, quiero que vayas de la mano, no cojas cosas de las estanterías y me gustaría que me ayudes a meter las cosas en el carro”

Fuente: http://www.escueladesuperpadres.es/

Disgrafía: 9 Consejos para ayudar a niños con disgrafía

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Escribir mal es un problema que no sólo afecta a los niños y jóvenes, también afecta a los adolescentes y adultos.  Además, tiene muchas consecuencias negativas que afectan tanto al plano personal, escolar y profesional.  A continuación se indican algunas situaciones prácticas: Baja la nota – los profesores  no pueden calificar los exámenes porque no entienden la  letra de sus alumnos. Crea inseguridad ante exámenes importantes – selectividad… No se  aprecia  el nivel creativo al redactar -baja el  rendimiento escolar- Nos hace tener complejo -no escribimos delante de gente- Puede afectar nuestro perfil profesional -cada día se utiliza más el letra en
selección de personal.

¿Por qué se  escribe mal?
La respuesta es múltiple pero, básicamente, los factores pueden ser:

  • Por tener una deficiente psico-motricidad fina.
    • Por coger mal el bolígrafo, mala postura, mover mal el brazo, etc
    • Además,  nuestra  escritura revela nuestra personalidad, por lo tanto  refleja  aspectos emocionales o mentales que inciden directamente sobre nuestra letra:
  • Mal organización.
  • Complejos, celos…
  • Bloqueos emocionales…
  • Tres actividades que se pueden trabajar en casa

Si entendemos la disgrafía como un trastorno que afecta la forma de la escritura o la calidad de la grafía, no podemos dejar de mencionar el libro “Niños con Necesidades Educativas Especiales” (Ediciones UC, 2006), donde se señala explícitamente que “tanto para prevenir como para corregir las dificultades de la disgrafía se pueden utilizar una serie de técnicas, que están muy bien ejemplificadas en el texto “Trazo a Trazo” de Condemarín y Chadwick (Ediciones Andrés Bello, 2000)”. Algunas de estas técnicas se pueden trabajar fácilmente en la casa con el apoyo de los padres:

  1. Técnicas caligráficas, destinadas al aprendizaje de las letras, al ligado y a la regularidad de la escritura, en otras palabras, a lograr una escritura rápida y legible. Por ejemplo: pedir al niño que haga una serie de ejercicios en un cuaderno de caligrafía, muchas veces estos ejercicios ya vienen hechos en algunos cuadernos y basta con motivar al niño a desarrollarlos.

Pero, tal como explica Patricia Estay, educadora diferencial, “no se trata que el niño escriba caligrafías en forma excesiva, sino que venza las dificultades que impidan una adecuada escritura… Los nuevos enfoques hacen posible  que los tratamientos no sólo estén basados en la ejercitación caligráfica (hasta lograr en el niño la incorporación de patrones correctos de escritura), sino más bien deben considerar aspectos motivacionales ya que, además de ser una actividad monótona para el niño, existen habilidades visoperceptivas y grafomotoras que subyacen al acto de escribir”.

  1. Técnicas pictográficas,cuyo objetivo es desarrollar el agrado por la actividad gráfica y favorecer el hábito de una postura adecuada, la fluidez y distensión del movimiento motor. Por ejemplo: pedir al niño que haga un dibujo.

Otras actividades en esta área, que menciona Patricia Estay, consisten en modelar con plastilina o rellenar un dibujo, todo lo cual contribuye a la coordinación visomotora.

  1. Técnicas escriptográficas,que pretenden mejorar las posiciones y movimientos gráficos. Por ejemplo: pedir al niño que haga trazos continuos con deslizamiento de todo el antebrazo y de la mano sobre la mesa, al escribir una tarjeta aprovechando instancias como la Navidad o el Día del Padre. Una actividad tan simple como ésta sirve para adoptar una postura correcta, distender el brazo y la mano y realizar un movimiento en forma regular y rítmica.

Es importante cautelar una correcta posición del cuerpo, del papel y de los materiales que se ocuparán.

A continuación te presentamos una serie de ejercicios que podrás hacer con tu hijo, los cuales le ayudarán a mejorar su condición. Recuerda que deben actividades gratas para ellos, así que no las hagas impuestas o cuando el niño no tenga ganas pues sus resultados no serán los mejores.

  • Escribir un párrafo. Elige cualquier tema y escribe al menos cinco oraciones acerca de eso. Si no tienes creatividad, simplemente copia un pasaje de un libro o un periódico. El objetivo es darte una idea de cómo se tu caligrafía habitualmente. Mientras más escribas, más preciso será tu análisis.
  • Identificar las formas básicas.¿Tu escritura está llena de lazos y curvas? ¿Básicamente tiene una apariencia de líneas rectas y rígidas? ¿Tienes bordes duros o tus letras se mezclan?
  • Busca una inclinación.El ángulo en el que escribes tus letras puede ser decisivo para tu escritura. ¿Es tu caligrafía es perpendicular a las líneas debajo? ¿Cae hacia la izquierda o hacia la derecha de forma significativa? Una leve inclinación típicamente no es ningún problema, pero demasiada puede dificultar la lectura.
  • Revisar la alineación.¿Tus palabras tienden a escribirse en un ángulo hacia arriba o hacia abajo? ¿Se superponen con las líneas de la página? ¿Está cada palabra angulada individualmente o tus líneas de texto completas se desvían en la misma dirección desde la línea?
  • Mirar el espaciado.La distancia entre las palabras y las letras ayuda a determinar la calidad de tu escritura. Debe haber suficiente espacio entre cada palabra para que entre la letra “o”. Usar más o menos espacio que éste puede ser un indicador de mala caligrafía. Presta atención también a la cercanía de cada letra individualmente. La escritura estrecha o letras que son espaciadas demasiado distantes unas de otras pueden ser difíciles de leer.
  • Poner atención al tamaño.Resulta que el tamaño sí importa, al menos en la escritura. ¿Tu escritura llena por completo el espacio entre dos líneas? ¿Puedes escribir todas tus palabras en menos de la mitad del espacio entre líneas? Tomar una gran cantidad de espacio o usar demasiado poco son dos cosas a evitar.
  • Analizar la calidad de línea. Mira las líneas que componen tu escritura. ¿Están trazadas con fuerte presión o son tenues y difíciles de leer? ¿Están trazadas rectas o hechas garabatos y disparejas?
  • Determinar sus fallos.Considerando todo lo mencionado anteriormente, ¿qué es lo que tu escritura necesita para mejorar? Posibles cambios pueden hacerse a la forma de las letras, el espacio, la alineación, el tamaño de la escritura, la calidad de línea y la inclinación de las palabras. Cambiar uno o más de estos aspectos mejorará la legibilidad de tu escritura en general.
  • Observar otros estilos de escritura. Así que sabes que sus letras son demasiado grandes y tus formas demasiado redondeadas. ¿Ahora qué? Ve a sitios web de tipos de letras y busca ejemplos de escritura que te gusten. Haz una copia de cada estilo de escritura que te sea factible imitar. No temas buscar ejemplos que puedan variar de forma significativa de tu escritura, ya que puedes escoger algunos aspectos de diferentes escrituras en lugar de adaptar completamente una nueva.

 

COMO APRENDEN LOS NIÑOS A LEER

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Como aprenden los niños a leer y escribir. Pautas para fomentar estos aprendizajes

El aprendizaje de los procesos de lectoescritura, es uno de los más importantes en la vida de las personas, ya que les abre las puertas a múltiples aprendizajes, conocimientos y aéreas de desarrollo. Al mismo tiempo es uno de los más complicados, aprender a leer y a escribir no es una tarea fácil.

El aprendizaje de estos procesos requiere la comprensión de las reglas arbitrarias que asocian cada grafema (letra), con su fonema (sonido). A cada sonido del lenguaje le corresponde una letra determinada, y las diferentes combinaciones de letras dan lugar a nuevos sonidos.  Esta es la mayor dificultad, saber cómo suena cada letra y conocer que símbolo grafico corresponde a cada no es un aprendizaje que siga ninguna regla lógica, es fruto del azar.

A pesar de esta dificultad, todas las personas tenemos la capacidad de aprender a leer y escribir,con este aprendizaje se nos abren las puertas al mundo del conocimiento, desarrollamos nuestro lenguaje general y nuestro pensamiento.

El proceso se complica más cuando tenemos que comprender los órdenes y estructuras sintácticas simples y complejas. Comenzamos con el aprendizaje de las letras y como se asocian estas para formar palabras. Una vez alcanzado este saber, tenemos que adquirir un nuevo reto, como combinar las palabras para crear mensajes adecuados dotados de sentido y significado.

lectura niños

¿CÓMO APRENDEN LOS NIÑOS A LEER Y A ESCRIBIR?

El aprendizaje de la lectura y la escritura está estrechamente ligado al desarrollo y aprendizaje dellenguaje. Antes de comenzar con estos procesos los niños y niñas deben tener adquirido el lenguaje hablado y realizar un uso del mismo.

Los niños y niñas presentan curiosidad por conocer los símbolos de la escritura, lo que dicen los textos que ven.

¿Cuándo pueden aprender a leer y escribir?

Normalmente a partir de los 3-4 años puede comenzarse con la construcción del aprendizaje de los procesos de lectura y escritura, esta edad es relativa depende del desarrollo de cada niño o niña. En esta etapa se trabajarán habilidades previas al proceso, para favorecer su posterior dominio y aprendizaje. El proceso de lectoescritura propiamente dicho se adquirirá en torno a los 5-6 años. Es importante comenzar a trabajar habilidades previas desde los 3 años y prestar especial atención en el momento de adquisición entre los 5-6 años. Este proceso se irá desarrollando hasta llegar a su dominio durante años, irá ligado al desarrollo madurativo de los niños.

Habilidades previas para el aprendizaje de la lectura y escritura

  • Orientación Espacial. Esta habilidad es fundamental para la escritura. Es clave para los órdenes de las letras, escritura de izquierda a derecha, de arriba abajo.
  • Lateralidad Adecuada. Antes de comenzar la escritura los niños y niñas tienen que tener definida su lateralidad.
  • Psicomotricidad Fina. El aprendizaje de la escritura requiere un control manual para sujetar el lápiz y hacer la presión adecuada para el trazo de las letras.
  • Coordinación viso motora. Los niños y niñas han de dominar la coordinación producida entre su vista y su motricidad. Los movimientos de la mano, los trazos que hagan deben responder a lo que su ojo perciba.
  • Discriminación y memoria auditiva. Es esencial que los pequeños, guarden en la memoria los sonidos que escuchan para poder convertirlos en letras determinadas.
  • Conciencia y discriminación Fonológica. Los pequeños deben ser conscientes de que a cada sonido le corresponde una expresión gráfica y ser capaz de diferenciar unos sonidos de otros.
  • Lenguaje. El dominio del lenguaje hablado es imprescindible para el aprendizaje del lenguaje escrito.

Habilidades que en el aprendizaje de la lecto escritura

  • Conciencia y discriminación Fonológica. Los pequeños deben ser conscientes de que a cada sonido le corresponde una expresión gráfica y ser capaz de diferenciar unos sonidos de otros.
  • Lenguaje. El dominio del lenguaje hablado es imprescindible para el aprendizaje del lenguaje escrito.
  • Comprensión de órdenes y estructuras sintácticas. En el aprendizaje de estos procesos, los niños y niñas han de poseer la habilidad para comprender los distintos órdenes tanto de las letras como de las palabras. Las mismas letras ordenadas de distinta forma, dan lugar a palabras distintas o a ninguna palabra. Y las palabras para transmitir un mensaje con sentido tienen que tener un orden concreto.
  • Comprensión de lo que se lee. No sólo basta con conocer los distintos sonidos y saber la palabra que vemos escrita. Es importante que se comprenda el mensaje que se está leyendo.
  • Planificación del escrito. Para comenzar a escribir, es común que aparezca la dificultad de cómo ordenar las ideas. Debemos entrenar a los pequeños para que tengan la habilidad de antes de comenzar a expresarse, planifiquen lo que quieren poner por escrito.
  • Reglas ortográficas. Deben conocer las diferentes reglas de ortografía de la lengua.
  • Signos de puntuación. El conocimiento de los signos de puntuación, les va a permitir dar un sentido y significado a los textos.
  • Velocidad lectora y de procesamiento. Una vez adquirido los procesos de lectoescritura, comenzaremos a trabajar el dominio de los mismos con los pequeños, para ello es fundamental trabajar la velocidad de procesamiento que conlleva una lectura y escritura fluida y rápida.

PAUTAS

  • Aprovecha lo que los niños saben y busca su interés y curiosidad.
  • Sirve de ejemplo, si te ven leer, querrán aprender a leer
  • Ten en cuenta el ritmo de desarrollo madurativo de cada niño.
  • Refuerza sus logros.
  • Apóyate en dibujos.
  • Haz que construyan el aprendizaje de manera natural.
  • Fomenta el gusto y el interés por la lectura, como herramienta fundamental de comunicación.
  • Desarrolla el hábito en los niños y niñas.
  • Busca temas que sean de su interés para que lean o escriban sobre los mismos.

Tipos de actividades

Educación Infantil (3-5 años)

  • Busca letras que conoces
  • Copia Letras
  • Apóyate en el dibujo
  • Trazado de rectas, círculos, curvas, etc.
  • Orientación, derecha izquierda, delante detrás.
  • Lateralidad
  • Canciones (memoria auditiva)

Educación Infantil (6 años)

  • Trabaja los sonidos de las letras.
  • Ordena palabras para formar frases.
  • Comprende el significado de las frases
  • Ordena letras y forma palabras.
  • Busca la letra diferente.
  • Busca palabras con un sonido determinado, etc.
  • Escribe frases con determinadas palabras.

Educación primaria (6-12 años)

  • Ordena palabras para formar frases.
  • Sopas de letras y crucigramas.
  • Escribe textos, con un dibujo, con algunas palabras clave, etc.
  • Busca la letra distinta.
  • Une frases y escribe frases con el mismo significado
  • Centra la vista y entrena la velocidad lectora, aprende a leer con los ojos.
  • Comprende lo que lees.
  • Definiciones de palabras.
  • Separa en sílabas e identifica la sílaba tónica.

Educación Secundaria (12-15 años)

  • Crea frases con el mismo significado
  • Une dos frases en una.
  • Juegos de palabras, cambia una letra y forma nuevas palabras
  • Redacta y escribe textos e ideas.
  • Lectura comprensiva, piensa en lo que lees mientras lees.
  • Velocidad lectora, aprende a leer con los ojos, busca la información que necesitas.

Celia Rodríguez Ruiz